De los fractales al heavy metal
Crónica El conurbano es un territorio inconmensurable. Sus paisajes se multiplican conformando un mosaico de una complejidad que parece imposible como parecen imposibles los fractales. Y, sin embargo, ahí están. La medialuna que se forma entre el oeste y el sur, de Morón a Florencio Varela, es un paisaje de galpones con gigantescos portones de chapa, de alguna panchería, galpones que de día pueden ser concesionarias de autos, depósitos de alguna gran cadena de supermercados, talleres de chapa y pintura, paisaje de algún hipermercado, de algún vivero, de galpones, galpones, galpones. La vidriera de una remisería dice: “Sólo con número de referencia”. Pibes con visera. Afiches de políticos que sonríen a la nada, una especie de hermano ojo que todo el mundo ignora; un hermano ojo ciego. Patrulleros destartalados. Alguna calle de tierra. Micros de línea de tres cifras. Los restos de un acoplado son los fósiles de una industria pre apocalíptica, tirados ahí, casi enterrados bajo e...